“Mentiras para deslegitimizar la tranquilidad y el orden”

Los hechos delictivos lamentablemente forman parte de la vida cotidiana de todo país. Aunque sus índices de incidencia son más altos en unos con relación a otros, siempre será tarea de todos prevenirlos, juzgarlos e informarlos como lo estipulan las leyes de cada región.

En Cuba, el trabajo de los medios de comunicación sigue las pautas dictadas por una política informativa. Al igual que en otras naciones, la decisión de lo que es publicable o no, así como lo que pasa a formar parte de la agenda mediática o no, no se toma de forma arbitraria.

Actualmente se ha vuelto un hecho habitual que medios alternativos cuestionen y malinterpreten la forma en que Cuba representa y reproduce varios temas en sus espacios informativos. Entre los más juzgados está el tratamiento a las respuestas sociales e institucionales ante el fenómeno de la criminalidad y su enfrentamiento desde la justicia penal. En muchos de los casos la crítica parte de la selección o jerarquización de los hechos. Pues, a diferencia de otros contextos informativos, en nuestro país la noticia se caracteriza por ser transparente y sin tratamientos sensacionalistas.

Recientemente nuestro sistema de noticias informó en el Noticiero Estelar la detención de cinco jovenes agresores que asaltaron a dos jóvenes universitarios en La Habana. Los hechos habían ocurrido el 14 de febrero. Las víctimas regresaban a su casa cuando fueron interceptados por los criminales, quienes querían sustraerles sus pertenencias. Tras resistirse, uno de ellos fue amenazado con un arma blanca. El agresor provocó varias heridas en su cuerpo que horas después dejaron al joven sin vida. Los autores del crimen fueron capturados en menos de 48 horas. Tras su arresto se dio a conocer la noticia en varios medios nacionales. El portal Cubadebate aportó gran visibilidad al suceso. En esta red más de 700 personas dejaron sus comentarios y expresaron sus condolencias con la familia de la víctima. Además reconocieron la asertividad del sistema informativo en sacar a la luz esta noticia. Uno de los internautas calificó de directa y esclarecedora la información brindada en el artículo, sin dejar de mencionar lo doloroso del suceso que además fue referido en el Noticiero Nacional de la Televisión Cubana, el 18 de febrero en horario estelar.

Como era de esperar la noticia fue también difundida por medios independientes que sacan partido con publicaciones tendenciosas y amarrillistas. Esta vez los detalles de lo ocurrido se complementaron con estrategias para inducir en la opinión pública la idea de que en Cuba existe un clima de violencia, tratando de deslegitimizar el prestigio de nuestro país.

Sitios digitales como Cibercuba, publicaron en su perfiles artículos relacionado con el hecho, señalando que “el estudiante asesinado en La Habana era hijo de la embajadora de Cuba en Panamá”, enfatiza que “la prensa oficialista cubana no suele hacerse eco de estos sucesos”. Además de criticar el papel de los medios el actuar del Ministerio del Interior (MININT) por la premura con que capturaron a los agresores del crimen; pasan por alto que nuestro Órgano del Interior se caracteriza por la prontitud en dar respuesta a estos y otros tipos de delitos. El artículo generó una serie de comentarios cargados de odio hacia el gobierno cubano. Destaca entre ellos la respuesta de un internauta ante estas publicaciones: “En Cuba (un crimen) es una explosión social, porque el pueblo no está acostumbrado a ver crímenes ni asesinatos…”  

Telemundo 51, otro de los sitios que hicieron mención del suceso, señaló que no se informó la identidad de la víctima, pero reconocen que se trata del hijo de Lydia Margarita González Cabrera, embajadora de Cuba en Panamá. Otros medios como El Nuevo Herald, Teamocuba y Periódico Cubano circularon esta información resaltando también la estrecha relación de la víctima con la funcionaria.

Esta idea de dibujar a Cuba como un sitio inseguro y turbulento ha sido apoyada con otras fakes news, también difundidas recientemente en estos sitios. El usuario Yusnabi Pérez compartió una publicación de CiberCuba en su perfil de Facebook. Se trataba de un presunto incendio en la Habana que provocó la pérdida material de varios autos de renta. La publicación fue apoyada visualmente con fotos tomadas, al parecer, en otro país. Por su poca verosimilitud y la escasez de pruebas contundentes no tuvo mucha acogida entre los usuarios, quienes emitieron su juicio al respecto. Yoco Morales pidió a Yusnabi que “respete la información que brinda”, pues al parecer es usual que el internauta publica “noticias sin verificar nada” según asegura Leo López, otro de sus seguidores.

Lo risible del hecho radica en que el propio sitio desmintió horas después la noticia, afirmando que no ocurrieron hechos de este tipo en la isla y que las imágenes fueron tomadas de otros sitios y recortadas. Así quedó desmentida una falsa noticia compartida, entre tantos, por Jorge Fernández, un usuario que hoy se visualiza en Facebook con la identidad del Grupo Clandestinos.

Al día siguiente fue reproducido por varios sitios un video que nos presentaba una pelea callejera entre dos jóvenes, también protagonizado en la ciudad capitalina. En el altercado, uno de los sujetos resultó herido en frente de los pobladores que filmaban el hecho pasivamente. El material fue publicado como si se tratara de un hecho ocurrido en el momento.

El audiovisual no tuvo muy buena acogida en las redes ya que rápidamente fue desmentido por una fuente conocida como Héroes de Azul en Cuba, desde su canal en Youtube. Durante 2 minutos se explica la naturaleza de los hechos, ocurridos en enero del pasado año, así como la operatividad del sistema judicial ante este caso. Pues el agresor Carlos Raimundo Azahares Andrade se encuentra actualmente cumpliendo su condena en prisión.

El único objetivo de estas noticias falsas fue desviar la atención del hecho informado en nuestros medios nacionales. Se evadía así la atención causada por un anuncio verídico para dar la idea de que en Cuba se vive un clima de violencia que las fuerzas policiales no pueden controlar. Además de quitarle validez al comunicado, persiguen una estrategia para desacreditar a nuestros medios y abordar el tema de la  “necesidad de un cambio político en la isla”, tan recurrente en su discurso.

Por: Observatorio Social Universitario

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