Estamos convocados a preservar la Soberanía Nacional

TOMADO DEL BOLETÍN N° 142 DEL PARTIDO SOCIALISTA UNIDO DE VENEZUELA

Son doscientos años de lucha histórica contra las acciones hegemónicas perpetradas por poderes imperiales las que nos convocan nuevamente y nos llaman a la unidad para preservar la paz. Tenemos una enorme responsabilidad en esta coyuntura, sobre nuestros hombros reposa el poder que nos fue legado por el Padre de la Patria Simón Bolívar, aquel 15 de febrero de 1819, y que, el Comandante Chávez, hombre fiel a estos ideales, retomó para devolver a estas tierras su gloria y carácter emancipador, ese que hoy nuevamente quieren invisibilizar nuestros enemigos históricos.
Al igual que hace doscientos años, la coyuntura actual se caracteriza por ese intento desesperado de nuestros  adversarios por borrar nuestros orígenes, nuestra historia, es decir nuestra esencia como pueblo combatiente por la libertad, que ya ha enfrentado y derrotado imperios. Quieren que seamos un pueblo sumiso, su patio trasero, que nos convirtamos en unos desclasados, pero es algo que difícilmente podrán lograr. Ya nos fue robada la libertad en una ocasión, con Chávez al frente recuperamos nuestra libertad y como dijo el Libertador, no volveremos a la esclavitud.
En el siglo XIX, fueron muchos los intentos infructuosos por parte de las fuerzas realistas – y de algunos  provincianos comprometidos con ellos o confundidos – para dividir al movimiento libertario comandado por Bolívar. Era necesario para los realistas evitar que se propagara el movimiento hacia regiones como el Zulia, que todavía permanecía bajo el yugo español. Por ello, conspiran contra Bolívar, quien ante el Congreso de Angostura realza nuevamente su carácter de Jefe Supremo, de estadista y visionario que debía continuar guiando al pueblo patriota hacia las sendas de la libertad.
Es en el Congreso de Angostura donde se dan los primeros pasos hacia la conformación de una verdadera República, un Código Político autóctono, un Estado conformado mediante la división de poderes que garantizarían el equilibrio, la gobernanza, la suprema felicidad y permitiría a futuro el desarrollo de una sociedad con igualdad política, respeto a la pluralidad y promoción plena de una educación basada en un nuevo código moral. Ante este pensamiento visionario, donde la prioridad era la educación de todos y cada uno de los ciudadanos que formarían parte de la República, se ven afectados los intereses de la oligarquía enemiga de la revolución emancipadora, ilusionados estos con la constitución y forma de gobierno norteamericana sin comprender que cada territorio, cada población, obedece a costumbres y leyes adaptadas a condiciones específicas, por lo que no era viable – y no lo es ahora – asumir las leyes y costumbres de otras naciones, eso conduciría directamente a este pueblo al fracaso rotundo, y lo devolvería nuevamente a la esclavitud en corto tiempo.


¡Quieren tutelarnos! Apartar a este pueblo venezolano – que tanto ha luchado por años para consolidar este proceso revolucionario – de las ciencias del gobierno, de la autogestión, de la socialización del poder político, de una democracia plena donde puede gozar de las luces que otorga la verdadera libertad. Es un egoísmo desmedido el que arropa a estos enemigos de la Patria y del pueblo el que los lleva a que sus pretensiones sean cercenar nuestra independencia.
El objetivo de nuestros detractores es claro, erradicar la libertad del pueblo venezolano, convirtiéndonos en nuestro propio verdugo, generando las condiciones en las que voluntariamente aclamemos volver a la esclavitud haciendo entrega de la Soberanía en todas sus expresiones. Para ello, movilizarán todos sus recursos, incluyendo entre estos a sus operadores internos, esos apátridas que no comprenden lo que está en juego por estar inmersos en el  desconocimiento o simplemente sus intereses de clase coinciden con los objetivos del imperialismo y la oligarquía financiera internacional que quiere recolonizar el continente.
Hoy por hoy, el discurso de nuestro Padre Bolívar ante el Congreso de Angostura sigue vigente, las élites  imperialistas odian, aborrecen todo proceso que les pueda hacer temblar el lugar en el que se encuentran  posicionados, ese lugar en donde gozan de privilegios de los cuales nuestro Libertador hablaba que no existían en los procesos verdaderamente democráticos. Prefieren pervertir la verdadera labor política y continuar sus modelos de gobierno aristocráticos y monárquicos, es decir, antidemocráticos, alzando una falsa bandera de la libertad, cuando realmente es opresión disfrazada de democracia, adueñándose de algo más que los recursos de las naciones… su Libertad.
Camaradas, estamos llamados a librar nuevas batallas, tratarán de imponernos escenarios adversos en los cuales nuestra respuesta debe ser la paz, el respeto y la fraternidad. No debemos olvidar las razones que hoy nos han traído hasta este punto en nuestra República, esa apreciación del pasado y del futuro que mantenía nuestro Libertador Simón Bolívar, por la cual pide aquel 15 de febrero de 1819 al Congreso que asuma el poder que hasta ese momento el venía desempeñando como Dictador y Jefe Supremo de la República, ese momento donde con humildad le otorga a los Legisladores el gobierno, dándole un carácter emblemático y decisorio a esta instancia como máxima representación de la ciudadanía ante el Poder Ejecutivo, que debe ser cuidada y establecida para velar por los intereses de las mayorías, y que hoy por hoy, ha sido secuestrada por las élites económicas. Por ello, estamos llamados a recuperarla, a devolver el equilibrio y la estabilidad política a nuestro país, a preservar la paz en nuestro pueblo y tomar las decisiones que sean necesarias para garantizar nuestra independencia y soberanía nacional.

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2 Comentarios

  1. Los cubanos expresamos nuestra solidaridad con el hermano pueblo de Venezuela ante estas amenazas. Las firmas que estamos recogiendo en la universidad son un grano de arena para mantener la paz en la región.
    Súmate a la lucha en las redes sociales. Manos fuera de Venezuela.

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